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Andromeda

Nuestra gemela espacial: Galaxia de Andrómeda

Natalia Ávila Gutiérrez (Tecnología Médica, Segundo Año.)

Andrómeda, una galaxia de tipo espiral, habita a una distancia de 2,5 millones de años luz, sin embargo, se acerca a pasos “lentos” en nuestra dirección. ¿Qué pasará cuando ambas galaxias colisionen?

Un poco de historia

Existen numerosas galaxias en el universo, sin embargo, Andrómeda llama su atención por su parecido y cercanía con la Vía Láctea. ¿Representa algún peligro para nuestra existencia en el futuro? Los datos recopilados hasta ahora, nos ayudarán a comprender mejor la interacción entre ambas galaxias y sus analogías.

Actualmente, la astronomía es una ciencia que nos sorprende día a día con nuevos descubrimientos sobre el universo, sin embargo, este interés por estudiar los elementos que lo componen, se remonta desde hace miles de años, donde nuestros antepasados, buscaban en el cielo las posibles explicaciones para los distintos fenómenos que ocurrían en el planeta. Desde terremotos a grandes diluvios eran explicados por los científicos de la época, siendo muchos de ellos verdaderos admiradores del cielo. Es así como nacieron los primeros astrónomos que dejaron plasmadas en sus historias y dibujos, los nombres de estrellas y constelaciones que hoy en día conocemos. Una de estas historias creadas por los griegos, tiene a la constelación de Andrómeda como la protagonista de una historia de amor. Siendo la hija de Casiopea y Cefeo, Andrómeda (Figura 1) es ofrecida como sacrificio para salvar a su pueblo luego que Poseidón, bajo la influencia de las ninfas del mar, enviara al monstruo marino Cetus, a destruir Etiopía. Mientras ocurría este suceso, Perseo, quien iba volando sobre Pegaso, escuchó los gritos de auxilio de Andrómeda, la cual se encontraba amarrada a una roca a la orilla del mar, y sin dudarlo, voló rápidamente y colocó la cabeza de Medusa frente al monstruo, convirtiéndolo en un gran trozo de piedra que se hundió al mar. Fue luego de este evento, que ambos se enamoraron y comprometieron. Sin embargo, Casiopea se rehusó a este hecho, e intentó matar a Perseo, el cual terminó matando a los reyes de la misma forma en la que había acabado con Cetus. Finalmente, Zeus, el dios griego, plasmó las imágenes de Casiopea y Cefeo en el cielo, mientras que Atenea, la diosa, conmovida por la historia de amor entre Andrómeda y Perseo, realizó el mismo acto, dejándolos como estrellas junto a Pegaso, Cetus y los reyes de Etiopía (Figura 2).

Es así como la historia de Andrómeda ha recorrido por generaciones y generaciones, siendo actualmente conocida como una de las tantas constelaciones descritas en el cielo. Sin embargo, ¿Quién es en realidad Andrómeda? ¿Qué misterios esconde? ¿Podremos visitarla o ser parte de ella en el futuro?

Lo que conocemos hasta ahora

Ya en 1755, el filósofo Immanuel Kant, un verdadero visionario de la época, había postulado que la estrella más brillante de la Constelación de Andrómeda, así como la mayoría de las estrellas del cielo, eran “universos isla”, en las cuales podían existir numerosos sistemas solares como el nuestro. Hoy en día, con la gran cantidad de instrumentos existentes, los astrónomos han estudiado el universo con mayor detalle, obteniendo imágenes impresionantes que llegan hasta nuestros televisores y nos deslumbran con su belleza. Es aquí donde Andrómeda, lejos de ser la joven descrita por los griegos, toma su verdadera forma y se presenta como uno de los tantos objetos misteriosos que habitan en el universo, y es que dentro de la constelación, al igual que lo postulado por Kant, existe una “isla” aún más sorprendente conocida como la Galaxia de Andrómeda, nuestra hermana gemela.

Tal y como se mencionó anteriormente, la Galaxia de Andrómeda (Figura 3) se encuentra formando parte de la constelación que lleva su mismo nombre, y su primera observación descrita, data del año 921 D.C por un astrónomo persa llamado Azophi, quien describió a la galaxia como una pequeña nube en la Constelación de Andrómeda [4], y casi un siglo después, en 1764, fue registrada por Messier en su catálogo de estrellas, recibiendo el nombre de M31. [5]

En la actualidad, se sabe que es mucho más grande que nuestro hogar, teniendo un diámetro aproximado de 220.000 años luz en comparación a los 100.000 años luz [6] que tiene la Vía Láctea. Tal vez esta diferencia nos parezca pequeña, sin embargo, si lo llevamos a números más amigables, sabiendo que un año luz es igual a 9,46 billones de kilómetros, la ventaja que Andrómeda tiene sobre nosotros, sería equivalente a dar 24 mil billones de vueltas a la Tierra, lo cuál sería imposible de realizar en toda nuestra vida, a no ser que tuviéramos una super nave que nos llevara a velocidades gigantescas alrededor de nuestro planeta.

Por otro lado, tal y como la Vía Láctea se encuentra formada, Andrómeda tiene una disposición en espiral, así como el caparazón de un caracol, donde cada línea semicircular, correspondería a los brazos gigantes que tiene la galaxia, los cuales albergan al doble de las estrellas que conforman la Vía Láctea.

Estas características convierten a M31 en el objeto más grande y masivo cercano a nosotros, claramente en distancias astronómicas, ya que existen 2,5 millones de años luz que nos separan de ella [6]. Es decir, si pudiésemos viajar en el vehículo más rápido hasta ahora existente a 440 km/hr [7], utilizando la fórmula física que relaciona tiempo, distancia y velocidad, tardaríamos aproximadamente 5,8 billones de años en llegar a Andrómeda, por lo que, a menos que existiera una forma de hacernos vivir y soportar un viaje por tanto tiempo, jamás llegaríamos a visitar aquel lugar.

¿El futuro de la Vía Láctea está en peligro?

Viendo todos estos datos, y conociendo que los cuerpos en el cielo se encuentran en constante movimiento, acercándose o alejándose unos con otros, ¿Podríamos encontrarnos alguna vez con Andrómeda a través de nuestro viaje por el espacio?

Aunque la distancia que nos separa es enorme, tal vez en billones de años más exista un gran evento de colisión entre Andrómeda y la Vía Láctea, debido a los movimientos y las rutas que siguen ambas galaxias y que las llevan a un punto de encuentro en algún lugar del universo, donde finalmente ambas se unirán para formar una galaxia aún más grande, provocando la destrucción de los brazos espirales de cada una, y con ello la desaparición de sistemas solares y la formación de nuevas estrellas. A pesar de ello, contrario a lo que se podría pensar, considerando la gran desventaja que tiene la Vía Láctea en comparación de Andrómeda, cuya masa y gravedad es aún mayor, nuestro Sistema Solar no se vería afectado, ya que según los cálculos, sólo sería desplazado hacia el exterior, quedando más alejada del centro de la galaxia [6].

Si bien no se puede saber con exactitud qué otros eventos podrían ocurrir dentro de esta colisión, lo cierto es, que para nuestra buena o mala suerte, lo más probable es que de aquí a que ocurra dicha unión entre galaxias, la humanidad ya no exista, o al menos no en la Tierra si nos permitimos imaginar ideas más fantásticas como las del mundo cinematográfico, por lo que no nos queda más que seguir esperando por los resultados y observaciones que se puedan realizar sobre nuestra gemela, para así comprender de mejor forma nuestra propia galaxia. Tal vez en los próximos años, M31 nos entregue mayor información sobre cómo se formaron galaxias en espiral como la nuestra, sus procesos evolutivos e interacciones con el resto de las otras estrellas hasta ahora descubiertas.

 

Con las analogías expuestas, y haciendo alusión a una de las grandes incógnitas astronómicas y humanitarias, no podríamos negar ni afirmar la existencia de vida en alguna de las numerosas estrellas que componen la Galaxia de Andrómeda. Quizás en este mismo instante estamos siendo observados como una luz gigante en el universo, por seres vivos que se encuentran a billones de kilómetros de distancia, y que podrían estar haciéndose las mismas preguntas que nosotros.

La verdad, es que muchas de estas intrigas permanecerán por siempre, y de momento, solo nos queda comprender que Andrómeda es mucho más que un simple punto brillante en el cielo.

Referencias

[1] Perseo y Andrómeda. Gustav Schwab, url: http://www.fromoldbooks.org/SchwabSagen/pages/001-frontispiece-Perseus-and-Andromeda/

[2] Aplicación móvil, “Mapa Estelar”.

[3] Robert Gendler, url: https://apod.nasa.gov/apod/ap150830.html

[4] “EcuRed”, url: https://www.ecured.cu/Galaxia_de_Andr%C3%B3meda#Historia

[5] “Breve historia de Astronomía”, A. Rodríguez, 2013, Pág. 140.

[6] “ABC España”, url: http://www.abc.es/20120601/ciencia/abci-lactea-choque-andromeda 201206010846.html

[7] “DiarioMotor”, url: https://www.diariomotor.com/2014/12/29/koenigsegg-one-1-curiosidades/