Astronomia UDP

Back to News

Académico Manuel Aravena y doctorando Manuel Solimano participan en investigación que detectó las moléculas orgánicas más distantes del universo

Con datos del Telescopio Espacial James Webb, un equipo internacional de astrónomas/os encontró estos elementos a una distancia de 12 mil millones de años luz. La investigación fue publicada en la revista Nature.

Dos miembros del Instituto de Estudios Astrofísicos de la Universidad Diego Portales participaron de una nueva investigación publicada por la prestigiosa revista Nature, la cual detectó las moléculas orgánicas más distantes del universo conocidas hasta ahora.

El profesor Manuel Aravena y el estudiante del Doctorado en Astrofísica UDP Manuel Solimano integraron el equipo internacional liderado por Justin Spilker, de la U. Texas A&M. Utilizando el Telescopio Espacial James Webb (JWST) las y los investigadores detectaron moléculas orgánicas a una distancia de 12 mil millones de años luz de la Tierra. El descubrimiento fue posible gracias poder combinado del telescopio de la NASA, el más moderno hasta ahora, y un fenómeno conocido como “lente gravitacional”, que ocurre cuando dos galaxias están casi perfectamente alineadas desde nuestro punto de vista en la Tierra, con lo cual la luz de la galaxia del fondo es estirada y magnificada por la que está en primer plano.

\\\"\\\" Diagrama que explica el efecto de Lente Gravitacional que produce el anillo observado.

“El efecto de lentes gravitacionales actúa como un telescopio natural, amplificando la imagen y permitiendo ver estructuras en el universo distante que sería imposible de ver de otra forma”, explica Aravena, académico del IEA UDP y miembro del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA). Agrega que “este efecto, unido a la sensibilidad única del telescopio Webb, nos ha permitido ver de manera nunca antes vista los componentes de moléculas orgánicas en una galaxia en el universo temprano”.

Los datos del JWST encontraron la firma reveladora de grandes moléculas orgánicas similares al smog y el humo, componentes básicos de las mismas emisiones de hidrocarburos que causan cáncer en la Tierra y que son contribuyentes clave a la contaminación atmosférica.

“Los datos en alta definición del Webb nos muestran que hay lugares donde se detectan estas moléculas orgánicas que no están asociados a formación estelar y viceversa”, señala Solimano, también investigador asociado a CATA. “Esto implica una desconexión entre esas moléculas y la formación estelar”, manifiesta.

Puedes leer la investigación en Nature aquí (en inglés).

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *