Astronomia UDP

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Utilización de ALMA para estudiar la formación y evolución de agujeros negros supermasivos, galaxias, estrellas y planetas a lo largo de la historia cósmica.

Hacer ciencia es posible gracias a la combinación de varios factores, por lo que se necesita un complejo conjunto de habilidades. Después de que los científicos conozcan el estado del arte en su campo de interés y aprendan a no tener miedo a la hora de averiguar cómo resolver los problemas sin resolver, deberían ser capaces de tener algunas habilidades en la programación necesaria para el análisis. Pero poco se analizará si los científicos no tienen datos, y para obtenerlos, las habilidades de redacción y comunicación se vuelven esenciales. Los científicos deben competir mediante propuestas de investigación y sólo se conceden algunas ideas porque los recursos son limitados.

En astronomía hay diferentes tipos de datos, desde lo observacional a lo computacional. En Chile, una gran parte de la investigación astronómica se hace con el análisis de datos observacionales. Eso se debe a que los telescopios en el Desierto de Atacama le proveen a los astrónomos y astrónomas de instituciones chilenas una riqueza única en  cuanto a datos observacionales para analizar.

Un observatorio que particularmente ha revolucionado la astronomía chilena es ALMA (Atacama Large Milimeter Array). Combinando las más de 60 antenas que están ubicadas a 5000 metros sobre el nivel del mar, ALMA captura las ondas infrarojas permitiéndonos colectar información del universo frío. El gas frío está presente en muchos fenómenos astrónomicos de gran interés, tales como la formación de planetas, estrellas, galaxias o el crecimiento de agujeros negros supermasivos.

En el Núcleo de Astronomía de la UDP usamos ALMA para trabajar una variedad de preguntas fundamentales, lo que nos lleva a liderar diversos programas para observar una gran variedad de objetos celestes. Por eso, un aspecto clave en el entrenamiento de científicos y científicas jóvenes en nuestro equipo consiste en desarrollar preguntas científicas que puedan ser contestadas con datos de ALMA. Para eso, motivamos a nuestros jóvenes a postular a tiempos de observación, de forma que aprendan a obtener, reducir y analizar datos de ALMA y así aprender a combinar las diferentes habilidades necesarias para hacer ciencia de vanguardia.

Estamos muy orgullosos de que nos han notificado recientemente que el proximo año miembros de nuestro equipo obtendrán datos nuevos de un total de 350 horas de obseración con ALMA para observar 1) agujeros negros supermasivos en todos los tiempos de la historia cósmica, desde las galaxias más brillantes en el universo temprano hasta las fuentes de rayos X más energéticas en galaxias, cercanas para comprender cómo se forman agujeros negros supermasivos, cómo se alimentan e interactúan con sus entornos, y cómo afectan la formación y evolución de las galaxias donde habitan; 2) galaxias en inteaccián para estudiar cómo galaxias se fusionan; 3) galaxias formando estrellas a grandes e intermedias distancias cósmicas; para entender las leyes de formación estelar en el Universo y la cinemática del gas de las regiones de formación estelar; 4) muchas galaxias lejanas del Campo Profundo de Hubble para hacer un mosaico y estudiar las propiedades del Universo Temprano; 5) decenas de discos proto-planetarios en diferentes regiones de formación estelar de distintas edades y así estudiar la evolución de su masa y tamaño; y 6) cien discos proto-planetarios de la Nebulosa de Ophiuchus para estudiar el crecimiento del polvo, lo que es el primer paso en el proceso de formación planetaria.

Muchos proyectos y temas para hacer doctorados interesantes pueden emerger de estos datos nuevos. Esto está en perfecta sintonía con nuestro programa de doctorado, el cual actualmente está recibiendo postulaciones para el 2022! Más detalles se encuentran en este link.

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